Un modelo de coaching empresarial es la forma concreta en que un proceso de acompañamiento se organiza en el tiempo: por dónde empieza, qué se revisa cada semana, qué se decide cada trimestre y cuánto dura. Es la pregunta que casi todos los dueños de pyme se hacen antes de dar el paso. Y tiene sentido, porque nadie contrata un servicio sin saber cómo va a encajar en su día a día.
La mayoría de los textos que encontrarás explican qué es el coaching o qué temas se trabajan. En cambio, aquí vamos a lo práctico: el calendario de un modelo de coaching empresarial. Veremos cómo se entra, cómo se arranca, cómo son los ritmos semanal, mensual, trimestral y anual, qué hacemos contigo y qué hacemos por ti, y de qué depende la duración. Si antes quieres repasar el concepto, tienes nuestra guía sobre qué es el coaching empresarial.
En resumen
- Se empieza con unas sesiones previas y un diagnóstico gratuito. Después se fijan los objetivos y se elige el formato.
- El trabajo se organiza en ciclos de 90 días, normalmente con una sesión de seguimiento semanal que se adapta a cada empresa.
- Los números (presupuesto, ventas, punto de equilibrio) se revisan cada semana o cada mes, según el negocio. Cada trimestre se planifica el siguiente y cada año se prepara el presupuesto.
- La duración y el formato son a medida: desde un programa concreto hasta un acompañamiento continuo que se ajusta al momento de la empresa.
- Hay una garantía con fecha: 17 semanas.
Qué es un modelo de coaching empresarial y en qué se diferencia de una consultoría
La diferencia que de verdad importa está en quién hace el trabajo. Por ejemplo, un consultor entra, analiza, entrega un informe y se va. El trabajo lo hace él, y tú te quedas el documento.
Un modelo de coaching empresarial hace lo contrario. Primero, te trae un método que ya ha funcionado en otras empresas. Después, te pone delante los números que llevas tiempo sin mirar. Y te acompaña mientras eres tú quien lo implanta. Al final, tú te quedas la capacidad. Trabajamos con la metodología de ActionCOACH, aplicada por miles de empresarios en más de 80 países.
Además, conviene separar dos capas. La primera es el qué: los contenidos que se trabajan, ordenados en los seis pasos de ActionCOACH (Dominio, Nicho, Apalancamiento, Equipo, Sinergia y Resultados). Los explicamos uno a uno en el artículo sobre cómo funciona un proceso real de mentorización empresarial. La segunda es el cuándo y el cómo: el ritmo de trabajo. De esa segunda capa trata esta guía.
Cómo se entra en un modelo de coaching empresarial
Nadie empieza un modelo de coaching empresarial a ciegas. Por eso, antes de comprometer nada, seguimos cuatro pasos:
- Sesiones previas y diagnóstico. Analizamos tu punto de partida: números, tiempo, equipo y clientes. El diagnóstico es gratuito y sirve para ver si tiene sentido trabajar juntos.
- Objetivos y plan de acción. Definimos qué quieres conseguir con la empresa. También te pedimos una meta personal, que no tiene nada que ver con la facturación.
- Formato a medida. Te proponemos el programa que mejor encaja con tu situación y lo adaptamos a tus prioridades.
- Estrategia y hábitos. Diseñamos contigo la estrategia y empezamos a trabajar los hábitos de gestión que necesitas para ejecutarla.
La meta personal sorprende a muchos dueños, pero es una de las piezas clave. Puede ser no trabajar los viernes por la tarde, cenar en casa o recuperar el deporte que dejaste hace años. A primera vista parece un detalle menor. Sin embargo, cuando esa meta existe, empiezas a tirar de tu empresa para que te dé ese tiempo, y todo el proceso cobra sentido.
Fases del coaching de negocios: el cronograma de un año
Un modelo de coaching empresarial no avanza en línea recta. Funciona como un conjunto de engranajes: uno pequeño que gira cada semana mueve a otros más grandes que giran cada mes, cada trimestre y cada año. Este es el cronograma.
El arranque: primero, los números
Siempre que podemos, empezamos por los números. Te pedimos la cuenta de resultados y el libro mayor (el registro detallado de todos los movimientos contables) de este año y del anterior, o de los dos anteriores. Con esa información vemos cómo ha evolucionado la empresa y dónde están las primeras palancas. A partir de ahí, el orden lo marcan lo que encontramos y tus prioridades: calcular tu punto de equilibrio, elegir los cinco o seis indicadores que vas a seguir de cerca o preparar el primer plan de 90 días. Además, suelen aparecer decisiones rápidas: precios que no cubren costes, gastos que nadie revisaba o tareas que no deberían estar en tu mesa.
Cada semana (o cada mes): la sesión de seguimiento
La sesión de seguimiento es el motor de todo modelo de coaching empresarial. Lo más habitual es una a la semana. En empresas con varios departamentos a veces hay más, porque trabajamos también con cada director de área; en cambio, con algunas empresas pequeñas nos vemos una vez al mes. Durante la sesión revisamos lo que te comprometiste a hacer, miramos los indicadores y decidimos el siguiente paso. Y si algo no se cumplió, buscamos juntos qué lo frenó. En el artículo sobre qué resultados exigir a un coaching ejecutivo describimos cómo es una sesión por dentro.
A mí me gusta explicarlo con una imagen de barco. Una vez por semana subes de la sala de máquinas al puente de mando y miras las próximas 12 semanas: ¿hay barcos, islas, niebla? ¿Seguimos el rumbo o hay que corregir? Por eso insisto tanto en una idea: la velocidad a la que avanzan las tareas es proporcional a la velocidad con la que se revisan.
Los números: presupuesto, ventas y punto de equilibrio
Con regularidad ponemos lo que ha pasado al lado de lo que habías previsto: presupuesto, ventas, márgenes y punto de equilibrio. En nuestro modelo de coaching empresarial, con algunas empresas lo revisamos cada semana y con otras cada mes. Depende del tipo de negocio y del momento en que se encuentre. No se trata de esperar al cierre de la gestoría, sino de detectar una desviación a tiempo. Para eso necesitas un presupuesto repartido mes a mes. Si todavía no lo tienes, te explicamos cómo hacer el presupuesto de una empresa paso a paso.
Cada trimestre: el plan de 90 días
Cada 90 días cerramos el trimestre y planificamos el siguiente. Primero revisamos qué se ha conseguido, qué no y por qué. Después elegimos pocos objetivos, los imprescindibles para ese trimestre, y les ponemos responsable y fecha. Además, cuando conviene, la hacemos con los responsables de área, porque un plan que solo conoce el dueño no lo ejecuta nadie.
Cada año: presupuesto y estrategia
Una vez al año, idealmente en noviembre o diciembre, preparamos el presupuesto y la estrategia del año siguiente. Trabajamos con varios escenarios (optimista, normal y pesimista) y, cuando tiene sentido, pedimos la opinión de las personas clave de cada área. Como decía Eisenhower, en una frase que cito a menudo, los planes casi nunca se cumplen tal cual, pero planificar lo es todo. En otras palabras, lo valioso es lo que aprendes de tu negocio al hacerlo.
| Bloque y ritmo | Qué se hace | Quién participa | Para qué sirve |
|---|---|---|---|
| Arranque (al inicio) | Cuenta de resultados y libro mayor de este año y de los anteriores, indicadores y primer plan de 90 días | Dueño y mentor | Saber de dónde partes |
| Sesión de seguimiento (semanal o mensual) | Compromisos, indicadores y siguiente paso | Dueño y mentor (a veces, también directores de área) | Decidir a tiempo |
| Revisión de números (semanal o mensual) | Presupuesto, ventas, márgenes y punto de equilibrio frente a lo previsto | Dueño y mentor (a veces, también el responsable financiero) | Corregir desviaciones a tiempo |
| Plan de 90 días (trimestral) | Cierre del trimestre y objetivos del siguiente | Dueño, mentor y, cuando conviene, responsables de área | Prioridades claras para 12 semanas |
| Presupuesto y estrategia (anual) | Escenarios, presupuesto y estrategia del año siguiente | Dueño y mentor (y, cuando conviene, personas clave) | Rumbo y números del año |
Lo que hacemos contigo y por ti en nuestro modelo de coaching empresarial
Un buen modelo de coaching empresarial no se queda en conversaciones. Hay cosas que hacemos contigo y otras que hacemos por ti, para que avances más rápido:
- Presupuesto anual y su seguimiento. Lo construimos contigo, repartido mes a mes, y lo revisamos para que el margen no se escape sin que nadie lo vea.
- Herramientas y aplicaciones a medida. Según lo que necesite cada cliente, hemos creado calculadoras de precios y márgenes, cuadros de mando, paneles para comparar candidatos, fichas de puesto y matrices de responsabilidades. Incluso un hub con varias aplicaciones para seguir ventas, marketing, incidencias, satisfacción del cliente, resultados y márgenes, además de partes de la propia operativa. Se diseñan para tu actividad, no al revés.
- Plan de 90 días. Bajamos la estrategia del año a objetivos de trimestre, con responsable y fecha.
- Dinámicas DISC. Trabajamos con tu equipo los perfiles de comportamiento del método DISC para mejorar la comunicación y el encaje de cada persona en su puesto.
- Trabajo con tu equipo. Cuando hace falta, implicamos a tus mandos y a tu plantilla. Te lo contamos más abajo.
Las herramientas a medida merecen un apunte. Al contrario de lo que se suele pensar, no empezamos por ellas, sino por el proceso. Primero ordenamos cómo se hace cada cosa y, después, construimos la herramienta que lo hace más fácil. Yo lo resumo con una idea de apalancamiento: que algo te cueste la primera vez y, a partir de ahí, se repita miles de veces sin volver a costarte nada.
Cuánto dura un modelo de coaching empresarial y de qué depende
No hay una duración única, porque cada empresa necesita algo distinto según el momento en que está. Por un lado están los programas concretos, como los Packs Mentores: dominio del tiempo, impulso al equipo de ventas, DISC y comunicación, presupuesto y estrategia anual o selección de equipo. Un programa termina cuando se cumple su objetivo. Por otro lado está el acompañamiento continuo, que no tiene una fecha de fin cerrada: se ajusta a lo que la empresa necesita en cada etapa. También hay quien recurre a sesiones sueltas.
La forma de pago también se adapta. Puede ser una cuota fija mensual, que suele incluir las sesiones de seguimiento y otros servicios; una parte fija y otra variable, ligada a las ventas o a los beneficios; un pago por sesión, o un precio por programa o por participante, como en una dinámica DISC.
En cambio, lo que sí tiene una fecha es el primer hito. Aplicamos la garantía oficial de ActionCOACH: el objetivo es que la inversión se pague sola con el beneficio adicional que se genera en las primeras 17 semanas. Si no ocurre, seguimos trabajando contigo sin coste adicional hasta lograrlo.
Ahora bien, cambiar hábitos de dirección no se consigue en dos semanas. Lo repito mucho: un sistema solo va a funcionar si lo repites todos los días de manera sistemática. Por eso la duración real también depende de ti. En concreto, influyen el punto de partida, la ambición del objetivo y la implicación del equipo. Sobre todo, influye el tiempo que reserves cada semana para trabajar sobre el negocio y no dentro de él.
Cómo funciona el trabajo con tu equipo
Un error frecuente es pensar que el coaching de negocios es algo privado entre el dueño y su coach. Si el objetivo es que recuperes tu tiempo, tu equipo tiene que formar parte del proceso. No basta con que el dueño tenga claro el plan: deben tenerlo claro desde la recepción y la administración hasta la producción y las ventas.
Por eso, en nuestro modelo de coaching empresarial trabajamos también con tus mandos intermedios cuando hace falta. A veces lo pide el cliente y otras veces se lo recomendamos nosotros. Suelen ser jefes de departamento, como el director comercial o el financiero, o el responsable del área clave según la actividad de la empresa. Con ellos puede haber sesiones semanales, un trabajo durante una temporada o una intervención puntual. Por ejemplo, les enseñamos a leer los indicadores de su área, participan en la planificación del trimestre o hacemos dinámicas para mejorar la comunicación entre departamentos. Así, cuando alguien entiende cómo su trabajo afecta al margen de la empresa, deja de esperar instrucciones y empieza a decidir.
Además, a veces trabajamos con todo el equipo de forma puntual, con talleres y dinámicas sobre dominio del tiempo, ventas, sistemas, mejora de procesos o comunicación. De nuevo, depende de lo que necesite cada empresa en cada momento.
Preguntas frecuentes sobre el modelo de coaching empresarial
¿Cuánto dura un proceso de coaching empresarial?
No hay una duración fija. Un programa concreto se cierra al cumplir su objetivo, mientras que el acompañamiento continuo dura lo que la empresa necesite en cada etapa.
¿Cada cuánto son las sesiones?
Lo habitual es vernos una vez por semana. Aun así, hay empresas con varias sesiones semanales, porque trabajamos con distintos directores, y otras más pequeñas con una al mes. La revisión de los números y la planificación trimestral y anual siguen su propio ritmo, según el negocio.
¿Tengo que comprar algún programa o software?
Para trabajar con nosotros, no. Primero ordenamos los procesos y después, si hace falta, construimos herramientas a medida: algunas funcionan con lo que ya usas, como una hoja de cálculo, y otras son aplicaciones hechas para tu empresa. Eso sí, a veces recomendamos invertir en algo concreto cuando forma parte de la mejora de un proceso, nunca como punto de partida.
¿Trabajáis también con mi equipo?
Sí, siempre que tenga sentido para la empresa. Puede ser con los jefes de departamento o con toda la plantilla, y con la frecuencia que pida cada momento.
¿Qué pasa si no veo resultados?
Tienes de tu lado la garantía oficial de ActionCOACH. Si en 17 semanas el beneficio adicional no ha cubierto la inversión, el acompañamiento continúa sin coste hasta que lo haga.
¿Qué relación hay entre el coaching empresarial y la mentorización?
En el día a día se usan casi como sinónimos, aunque no son lo mismo. En FORESVI combinamos las dos: la mentorización aporta el método y la experiencia de quien ya lo ha aplicado, y las herramientas del coaching te ayudan a desbloquear lo que te frena como líder. Explicamos las diferencias entre mentor, coach y consultor en este artículo.
¿Preparado para dejar de apagar fuegos y empezar a dirigir?
¿Sientes que tu propia empresa ha secuestrado tu tiempo? ¿Has invertido en tecnología y software, pero el caos operativo sigue siendo exactamente el mismo? ¿La rentabilidad a fin de mes no compensa el nivel de estrés que soportas a diario? Si es así, ha llegado el momento de armarte con sistemas reales.
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